ASONADA DEL CUERPO

 Algunos días guerreo con mis ademanes

y me crecen crías de culebra junto al esternón

Son jornadas difíciles.

Pierdo excusas,

acarreo la sedición de las extremidades.

 

Se pueden disimular poco los brazos

Otra cosa son las nalgas, las vértebras,

si estorban al menos no se exponen.

No salen a toparse con cada transeúnte,

a delatar bolsillos por falso testimonio.

No salen a lloviznar titubeos en la calle

frente a los colectiveros, a los ciclistas.

No salen de papelones ni sobreactúan

 

En días desobedientes, me preceden,

llegan antes los gestos turbios

Cuando después llegan mis vértebras,

mis nalgas, ya está instalada la sospecha

Es tarde, ya no remiendan las palabras

No hay comentarios:

Publicar un comentario